Biografia de Edward Bach

Edward Bach tuvo su biografía científica rozando la genialidad. Era un profesional reconocido, valorado, admirado, famoso, un triunfador. Pero además poseía un alma grande que transfiguraba esta envoltura. Nacido en Montseley, cerca de Birmingham, Inglaterra, en septiembre de 1886, destacó desde la niñez por su amor a la naturaleza, por su carácter alegre, revelándose poco a poco como un ser compasivo, que no podía permanecer inmóvil ante el dolor de los demás.
Ayudó a su familia durante tres años en la fábrica de latón que poseían, para cooperar así a la economía familiar antes de iniciar lo que era su mayor anhelo: los estudios de medicina que le permitirían aliviar el dolor de tantas personas. Desde el colegio, soñaba con ayudar a muchos enfermos, descubriendo un remedio que calmara el dolor; su sueño más repetido era el de un polvillo dorado que salía de sus manos y curaba a la gente.
Este sueño se convirtió en el propósito de su vida, y con sus manos habría de preparar los remedios florales que unifican, en un proceso alquímico, el agua y la luz solar, llamado también "método solar" o por "método de cocción", aliviando a cientos de seres de sus sufrimientos. Vio cómo la medicina tradicional no les daba una respuesta, y comenzó los estudios de medicina en la Universidad de Birmingham cuando tenía veinte años; su finalidad era investigar desde el conocimiento científico.
En 1912 obtuvo su diploma y pasó a Cambridge, donde se graduó en 1912 en Salud Pública. En 1912 fue nombrado médico oficial del Hospital Universitario y a finales de este año, cirujano del Hospital Temperance. Puso su consulta en Harley Street, calle donde tenían sus consultorios los mejores médicos del momento.
Bach estaba decepcionado de los tratamientos convencionales que no mejoraban del todo a los pacientes. Ingresó como bacteriólogo en el Hospital Universitario, buscando en esta disciplina una respuesta a sus inquietudes. Descubrió la radical importancia de las bacterias intestinales presentes en los enfermos crónicos, observando que su número era mucho mayor que en los sanos.
Descubrió una vacuna que se inyectaba en el caudal sanguíneo de los pacientes con resultados espectaculares; sin embargo, las reacciones dolorosas que experimentaban, así como la inflamación que se producía, le llevó primero a variar la frecuencia de las dosis y luego, a seguir investigando.
Estas vacunas revolucionaron los tratamientos de la época y de la Escuela Homeopática. La salud de Edward Bach estaba débil y en 1914 ya no lo reclutaron para la guerra, pero quedó a cargo de cuatrocientas camas en el Hospital Universitario.
Entre 1915 y 1916 fue nombrado director de bacteriología en el Hospital Médico.
En julio de 1917 tuvo que ser operado con urgencia, pues padeció una grave hemorragia que hizo temer por su vida. E. Bach estuvo inconsciente durante varios días y según citan textualmente sus biógrafos le diagnosticaron una grave enfermedad de difícil definición que se «removía» dentro de él. Sufrió indecibles dolores en una agonía que duró varios meses; pensando siempre que necesitaba más tiempo para vivir y ayudar a los que sufrían. Apenas pudo acudir al laboratorio del hospital siguió investigando, pues sus colegas le anunciaron que sólo le restaban tres meses de vida.
Decidió avanzar sus trabajos, ya que su tiempo parecía ser breve, pero la determinación, la entrega a los otros, la voluntad de seguir en la misión que era el propósito de su vida obraron el milagro de la recuperación.
Estaba convencido de que no hay obstáculos cuando una persona manifiesta amor, interés y un propósito definitivo en la vida. En 1918, durante una epidemia de «influenza», inyectó a los soldados del ejército de Gran Bretaña una vacuna que él había inventado, salvando miles de vidas a estos soldados y a otros extranjeros. Entre 1919 y 1922 prosigue sus estudios basándose en el tratado de homeopatía de Hahnemann, analizando las coincidencias entre este método y sus ideas de tratar al paciente y no a la enfermedad, viendo que son los síntomas mentales lo importante. Pasó a usar sus vacunas por vía oral. Su celebridad como médico y su fama de calidad humana iban en aumento. Observaba a las personas que le rodeaban en comidas a las que era invitado, estableciendo tipos o familias por comportamientos exteriores, tales como la manera de hablar o moverse, pensando que entre ellos formaban grupos o categorías que responderían de igual forma ante los tratamientos para diversas enfermedades.
En septiembre de 1928 se decidió finalmente a viajar al país de Gales, buscando en la naturaleza que tanto amaba los remedios procedentes de los árboles y las plantas, pues intuía que encontraría similares condiciones de vibración que lo encontrado en sus vacunas. Buscó los remedios para los estados emocionales que le aquejaban, y encontró la Impatiens y el Mímulus, cerca de la ladera de una montaña. Más tarde halló la Clematis, y los tres fueron acordes con su miedo, su prisa o sus sueños.
En febrero de 1930 publica su trabajo El mundo homeopático y algunos nuevos remedios y su utilización. Sabía que en plantas y árboles estaba la sustitución de los preparados de bacterias por unos nuevos remedios.
En este mismo año había tomado la decisión de dejar Londres y adentrarse en los bosques que siempre había añorado; para este hombre la naturaleza significaba mucho más de lo que podemos imaginar. Se despidió de sus amigos y fue descubriendo su gran sensibilidad para las plantas.
A los 43 años siguió por fin los dictados de su sabiduría interior y partió rejuvenecido y lleno de alegría, olvidando la maleta en la que llevaba sus útiles de laboratorio y cargando sólo con la ropa y zapatos que serían en realidad sus instrumentos para la tarea de investigación.
Así fue encontrando, según sus estados anímicos, las flores que curaban la desconfianza, el exceso de preocupación, el pánico, la duda, los celos, la inseguridad... Se dice de él que su sensibilidad enorme le permitía sentir las propiedades de los remedios al acercárselos a los labios; Bach consideraba la curación como un don divino y se entregó por entero, ayudado por contribuciones y regalos de amigos.
Siempre encontraba lo suficiente y así descubrió los treinta y ocho remedios que obedecían a las pautas deseadas, que no serían agresivos; el efecto sería amable y seguro;producirían la curación del cuerpo y de la mente; no causarían dolor.
Con estas mismas connotaciones se seguiría también el proceso de elaboración. Con su mentalidad y formación científica estudió las especies vegetales del entorno, viendo su momento de floración, número de pétalos, terreno en el que crecían, colores, semillas, raíces, si crecían junto a las montañas, a los ríos.
Bach gustaba de leer las signaturas que Paracelso había desarrollado en el siglo 16, elaborando así la ley de similitudes que vendría a acercar el plano de la forma a los planos del pensamiento, reunificando personalidad y alma. Las signaturas son los indicios puestos por la mente creadora en las formas de los vegetales, cuyos paralelismos han llevado a la aplicación terapeútica; de este modo la Impatiens, cuyas semillas saltan al menor toque, curarían la prisa, la impaciencia.
Bach comprobó que las flores eran las partes de la planta con mayor energía vibracional, allí en la corola estarían contenidos los principios de mayor potencial curativo.El sol actuaba como revitalizador y fuente de energía, así, paso a paso, llegó a completar el método de recolección del rocío sobre los pétalos de las flores, viendo la diferencia entre las que estaban al sol y las que crecían en la sombra. Bach llegó al proceso de elaboración que se mantiene hasta nuestros días. Este método consistía en el almacenamiento de la energía de las corolas sobre un recipiente con agua cristalina, exponiéndolo al sol durante unas horas y conservando luego en pequeñas botellas este agua con brandy biológico. El motivo para utilizar el brandy era, en primer lugar, para preservar la pureza del preparado, habiendo elegido Bach este producto por ser la vid uno de los treinta y ocho remedios, manifestando así una afinidad vibracional con el conjunto.
Edward Bach muere en noviembre de 1936 con la certeza de haber cumplido su misión en la vida encontrando estos treinta y ocho remedios vibracionales .

Extraído del libro del Doctor Bach "Cúrese usted mismo".


¿Qué son las Esencias Florales?

Es un método simple y natural de sanar a través de la utilización de ciertas flores silvestres. Los remedios, que tratan más los desórdenes de personalidad del paciente que la condición física individual, fueron descubiertos por el Dr. Edward Bach en los años 30. Tras muchos años de práctica en medicina convencional y en homeopatía, Edward Bach llegó a tomar conciencia de que lo que caracteriza los problemas físicos de las distintas personas no es tanto los muchos tipos de enfermedad existentes, sino las condiciones psicológicas que la generan. Durante varios años Bach fue capaz de reconocer y encontrar un remedio apropiado en cada caso, y halló todos los remedios en flores de los campos y en los árboles de los bosques, es decir, en el poder sanador otorgado a la naturaleza.
El hombre siempre ha hecho uso de la medicina herbaria y, hasta hace algunos años, todos los productos farmacéuticos se preparaban a partir de sustancias naturales. Los remedios de Bach, sin embargo, no utilizan la materia física de la planta sino la energía esencial que se encuentra contenida en la flor. Esta energía sanadora se extrae mediante un proceso particular llamado "metodo solar" y "metodo de cocción".
Así pues, mientras la mayoría de las medicinas tratan los males del cuerpo con materiales físicos, los remedios de Bach tratan aquello que no puede verse, o la causa emocional, que esta detrás de toda enfermedad. En el campo de lo que popularmente se conoce como "medicina complementaria" hay otros modos de curar que están, en cierto modo, en afinidad con los descubrimientos del Dr. Bach y, en este punto, conviene subrayar que ningún método de curación tiene el privilegio de ser el mejor o el más efectivo; cada cosa puede ser apropiada en su modo particular de actuar.
Parece, sin embargo, que los descubrimientos de Bach representan un enfoque revolucionario de la medicina que podemos resumir en el dicho: "trata al paciente y no a la enfermedad''. Sea lo que sea aquello que se está sufriendo en el cuerpo físico como enfermedad, la causa primera de ese estado puede ser erradicada si somos capaces de determinar y de contrarrestar el desequilibrio que se encuentra en la psique del paciente.


La Pregunta Principal es: ¿Funcionan?
...
... Y la respuesta en un SI rotundo...

Inevitablemente hay enfermedades que están más allá del alcance de esta forma de medicina, al igual que hay ciertos malestares y conflictos que encajan más con otros métodos de tratamiento, pero los remedios de Bach pueden aplicarse muy bien en casi todas las circunstancias y sirven de aliados de la medicina convencional. . Aparte de no presentar ningún efecto secundario, funciona muy bien en niños, ancianos, animales, incluso en plantas, y son absolutamente compatibles con cualquier tratamiento o terapia, tanto complementaria como homeopática y/o alopática. Los elixires florales ejercen una influencia notable sobre la psique del individuo, ya que serán eficaces aun cuando la persona no crea en su acción benéfica. Lo que se conoce como enfermedad es la manifestación en lo denso de un desequilibrio, un alejamiento del mundo interior, de la realidad holográfica que contiene en sí la memoria de lo perfecto. Es preciso remover la conciencia profunda del individuo que permanece adormecida en la vorágine vital del mundo presente poniendo en marcha los mecanismos de sanación que todos poseemos en lo profundo de nuestro ser y en la conciencia celular que nos conecta al holograma de la totalidad.Su simple preparación muestra la sencillez del sistema creado por el Dr. Bach, tal y como lo explica en su libro "Curese a Ud. mismo" están al alcance de todos. Unas pocas gotas de la esencia floral pura, también llamado "frasco de stock", más unas 40 gotas de coñac y luego se completa el gotero con agua mineral. De esta forma nada comleja y muy sencilla se elabora el frasco gotero con la combinación de flores que se necesita.


¿Cómo se toman las Flores de Bach?

Dosis por gotero: La dosis recomendada es de cuatro gotas cuatro veces al día colocando las gotas debajo de la lengua. Las Flores de Bach no presentan jamás ningún riesgo, son totalmente compatibles con cualquier medicación, o tratamiento alopático y/o homeopático.

Dosis para usar en botella de agua minera
l: Colocar 10 gotas de la combinación floral en una botella de agua mineral de un litro o menor capacidad y tomarla durante el día en pequeños sorbitos.

Dosis en pulverizador
: Prepararlo igual al caso anterior, y en lugar de ingerir el remedio pulverizar la mezcla sobre el cuerpo y/o en el ambiente.

Dosis para uso tópico: Agregar 10 gotas de la combinación floral por cada 30 gramos de crema base hidrosoluble. Otra forma es colocando 2 gotas de la esencia pura, si tiene el stock floral en los 30 gramos de crema base hidrosoluble. Usar en forma diaria ya sea exclusivamente o como suplemento de la administración oral. Las gotas de la esencia floral también pueden usarse directamente sobre el cuerpo conjuntamente con tratamientos de masaje, digitopuntura, quiropraxia, reflexologia podal, etc. colocas algunas gotas en tus manos y las esparces sobre la zona a tratar.

Dosis para Baños de Inmersió
n: Agregar alrededor de 10 gotas de la combinación floral en una bañera de tamaño normal con agua tibia. Sumergirse en la solución unos 20 minutos. Secarse con golpecitos suaves sobre la piel y luego descansar o irse a dormir para continuar absorbiendo las cualidades sutiles de las esencias.

Dosificación para Rescue Remedy
: La dosis recomendada es de cuatro gotas cuatro veces al día colocando las gotas debajo de la lengua.

Para casos agudos:

En la primer hora, tomar las gotas de la combinación floral, cada 10 minutos.
En la segunda hora, cada 20 minutos.
A partir de la tercer hora tomar cuatro gotas cada hora, por el lapso de dos días (48 Hs.), esto facilita la impregnación para dar eficacia al tratamiento.
Luego se procede a tomas habituales o se continua con la combinación floral que está utilizando.


Conozca las 38 flores de Bach
Breve Reseña de las Esencias Florales
divididas por grupos emocionales

Grupo 1: Para aquellas personas que tienen miedo:

Rock Rose (Tamarilla o Heliantemo). Se ha de tomar cuando padecemos de terror o susto que nos paraliza.
- Sentimientos de alarma, pánico intenso, horror, estrés postraumático.
+ Coraje ante la emergencia y las graves dificultades.
Mimulus (Mímulo). Para cuando el miedo que sufrimos tiene una causa conocida.
- Miedo específico a cosas conocidas, animales, altura, dolor, soledad, timidez.
+ Da valor para vencer obstáculos de la vida.
Cherry Plum (Cerasifera). Para cuando tenemos miedo a la locura o a perder el control.
- Para el sentimiento y/o pensamiento de pérdida de control o de excesivo autocontrol. Miedo a la locura.
+ Serenidad y sensatez.
Aspen (Álamo temblón). Para cuando tenemos miedo, pero no sabemos a qué o a quién; para cuando tenemos miedo a lo oculto o a lo mágico.
- Miedo a lo intangible, presentimientos, sueños premonitorios.
+ Valor y confianza para enfrentar lo desconocido.
Red Chestnut (Castaño rojo). Para cuando nuestro miedo es a la pérdida de nuestros seres queridos y lo expresamos con una excesiva preocupación por ellos.
- Preocupación permanente por los otros, miedo a lo que les pueda suceder a los seres queridos, relaciones simbióticas.
+ Ocuparse de lo propio, no eludir que somos responsables de nosotros mismos.

Grupo 2: Para aquellas personas que sufren de incertidumbre o inseguridad:

Cerato (Ceratoestigma). Para cuando dudamos de todo de manera continua y permanente.
- Desconfianza de sí mismo, falta de intuición y guía interior. Dudas indiscriminadas
+ Certeza, individualidad y confianza.
Scleranthus (Escleranto). Para cuando nos cuesta decidir entre dos opciones; para la inestabilidad.
- Incapacidad para resolver problemas entre dos opciones, vivencia de dualidad, inestabilidad.
+ Balance, equilibrio y determinación.
Gentian (Genciana). Para cuando estamos deprimidas y sabemos a qué se debe nuestro estado.
- Tristeza, incertidumbre y negatividad.
+ Jovialidad, alegría, acción y pensamiento positivo.
Gorse (Aulaga). Para cuando creemos que no hay esperanza.
- Desolación, dolor intenso, pena profunda, imposibilidad de solución.
+ Aceptar lo que no se puede cambiar.
Hornbeam (Hojarazo).Para cuando creemos que no seremos capaces de lograr lo que nos depara este día.
- Poca resistencia física y psíquica, rutina, falta de emprendimiento. Cansancio .
+ Resistencia, renovación, empuje.
Wild Oat (Avena silvestre). Para cuando deseamos hacer muchas cosas en nuestra vida pero no sabemos cuáles son o por cual de todas las posibilidades que tenemos podríamos elegir. Para poder definir nuestro camino o profesión en la vida.
- Falta de dirección, desorientación vocacional, confusión, insatisfacción.
+ Orientación y orden psíquico.

Grupo 3: Para quienes tienen muy poco o ningún interés en su presente:

Clematis (Clemátide). Para aquellas personas soñadoras y que no viven realmente su presente.
- Ensoñación, desconcentración, desatención, exceso de fantasías.
+ Vivir en el presente, concreción, atención.
Honeysuckle (Madreselva). Para aquellas personas que tienen la mente en su pasado.
- Para los que viven recordando el pasado, añoranzas y nostalgias.
+ Vivir en el presente sin penar por el pasado.

Wild Rose (Rosa canina o Escaramujo). Para aquellos que están apáticos, sin ganas de hacer nada.
- Falta de interés, resignación, abandono, depresión.
+ Curiosidad, optimismo, alegría, empuje.

White Chestnut (Castaño blanco). Para aquellas personas que no paran de pensar, dándole mil vueltas a las cosas.
- Pensamientos torturantes, ideas congestionadas, dudas. Insomnio por diálogos internos.
+ Calma y aclara la mente.
Olive (Olivo). Para el cansancio físico o psíquico.
- Cansancio físico y mental, estar exhausto y sin fuerzas.
+ Renovación, restauración de fuerzas.
Mustard (Mostaza). Para cuando estamos deprimidas pero desconocemos la causa.
- Melancolía, ciclotimia, depresiones endógenas y hormonales.
+ Estabilidad, reencuentro con la vida.
Chestnut Bud (Brote de castaño). Para aquellas personas que parece que son incapaces de aprender y todo deben repetirlo milveces.
- Repetición de errores, inmadurez, dificultad de comprensión, trastornos del aprendizaje.
+ Aprender de la experiencia, maduración.

Grupo 4: Para aquellas personas que sienten soledad:

Water Violet (Violeta de agua).Para quienes mantienen una actitud de orgullo, reserva y distancia con el resto de la gente.
- Aislamiento elegido, sentirse diferente, dificultad para compartir en grupo, orgullo.
+ Integración, entrega, compromiso, sociabilización.
Impatiens (Impaciencia). Para aquellas personas que son impacientes; para quienes todo lo tienen que hacer rápido.
- Aceleración, ansiedad, impaciencia, tensión física y psíquica.
+ Relajación, aceptación de los diferentes ritmos de la vida propios y ajenos.
Heather (Brezo). Para aquellos que no pueden dejar de ser el centro de atención y son incapaces de escuchar a otros.
- Necesidad permanente de compañía, no poder soportar la soledad, no poder parar de hablar.
+ Autoescucha, autodescubrimiento, tranquilidad interior.

Grupo 5: Para las personas que son muy sensibles y se dejan influenciar por la opinión de otros:

Agrimony (Agrimonia). Para aquellas personas que padecen una gran angustia pero pretenden tener gran alegría.
- Esconderse tras una falsa imagen, angustia con aparente alegría, opresión en el pecho.
+ Libertad para mostrarse, no esperar ser aceptado, no sentirse oprimido.
Centaury (Centaura menor). Para aquellas personas que se someten a los demás.
- Servicio excesivo, sometimiento, dependencia y dominación.
+ Poner límites, dedicación personal.
Walnut (Nogal). Para aquellas personas que se dejan influenciar por todo el mundo.
- Influenciabilidad a situaciones externas, dificultad para adaptarse a situaciones nuevas.
+ Protección para personalidades hipersensibles y desadaptadas.
Holly (Acebo). Para aquellos que sienten rabia, celos o envidia.
- Enojo, odio, rabia, celos, personalidades coléricas.
+ Apaciguamiento, expresiones de amor.

Grupo 6: Para las personas que están desesperadas o se sienten menos que los demás:

Larch (Alerce). Para aquellas personas que se sienten muy inseguras.
- Desvalorización, sentimientos de minusvalía.
+ Autoafirmación, confianza, descubrimiento de los recursos individuales.
Pine (Pino). Para aquellas personas que se sienten culpables.
- Autocrítica, autoreproche, sentimientos de culpa exagerados o fantaseados.
+ Permite perdonarse y perdonar.
Elm (Olmo). Para aquellos que sienten que la tarea que tienen por delante es demasiado para sus fuerzas.
- Estrés, hiperresponsabilidad, autoexigencia y abrumación mental, ideas de perfección.
+ Menor exigencia, tranquilidad, darse un tiempo para cada cosa.

Sweet Chestnut (Castaño dulce). Para cuando llegamos a pensar que sólo nos resta morir a causa de la enorme angustia que sufrimos.
- Angustia y depresión extrema, sensación de haber llegado al límite total.
+ Volver a vivir, empezar de nuevo.
Star of Bethlehem (Estrella de Belén o Leche de gallina). Para cuando hemos sufrido un shok físico o psicológico, actual o pasado.
- Estado de shock y traumatismos físico y psíquico, desintegración de la personalidad.
+ Superación ante los impactos dolorosos y las pérdidas.
Willow (Sauce). Para aquellas personas que están resentidas.
- Insatisfacción, resentimiento, envidia, amargura.
+ Perdón, reconocimiento de los errores personales, ánimo para enfrentar las propias responsabilidades.
Crab Apple (Manzano silvestre). Para aquellas personas que se sienten inpuras o sucias.
- Obsesión por la limpieza y el orden.
+ Despreocupación por cosas superfluas e ideas obsesivas.
Oak (Roble albar). Para aquellas personas luchadoras y fuertes que no dejan que la enfermedad les lleve a la cama.
- Lucha permanente, adicción al trabajo.
+ Disfrute del tiempo libre, capacidad de delegar.

Grupo 7: Para aquellas personas que sufren por los demás:

Chicory (Achicoria). Para aquellas personas posesivas.
- Demanda excesiva, amor posesivo y controlador.
+ Amor incondicional permitiendo la libertad de los otros.

Vervain (Vervena). Para aquellas personas a las que les sobra el entusiasmo.
- Fanatismo, vehemencia, insistencia, entusiasmo desmedido, hiperactividad.
+ Solidaridad, quietud, pensamiento comunitario.
Vine (Vid). Para aquellas personas que son autoritarias y dictatoriales.
- Autoritarismo, dominación, inescrupulosidad.
+ Liderazgo justo, recto y solidario.
Beech (Haya). Para aquellas personas que padecen arrogancia, intolerancia y soberbia.
- Intolerancia, racismo, crítica, perfeccionamiento.
+ Aceptación, ayuda, tolerancia y crítica constructiva.

Rock Water (Agua de roca o manantial). Para los inflexibles consigo mismos.
- Rigidez, puritarismo, moralismo, autodisciplina.
+ Liberación de prejuicios, aceptación de nuevas ideas y conceptos.

 

Rescue Remedy o Remedio de Rescate o de urgencia

Es un compuesto floral realizado por el Dr. Bach, es la única fórmula existente, para utilizar en situaciones de urgencia, gran nerviosismo, desmayos, malas noticias, traslados traumáticos, stress. Esta compuesto por 5 flores: Clematis, Impatiens, Rock Rose, Cherry Plum y Star of Bethlehem. Las situaciones de emergencia y crisis es una experiencia en la cual la persona se encuentra invadida por una tensión que no puede asimilar, elaborar o descargar. A veces provenientes de traumatismos, accidentes o pérdidas, otras, desencadenadas por factores externos, las crisis son situaciones en las cuales el Yo pierde su capacidad de control. Asi nace un estado emocional de desborde emotivo, mental y/o físico, que puede ser definido como un monto de excitación que el Yo no puede manejar, controlar ni descargar por las vías adecuadas.